Señor Director:

Nos ganamos la lotería, pero decidimos cobrar solo la mitad.

El precio del litio se fue a las nubes, a tal punto que SQM está entregando un 60% más de aportes al fisco que CODELCO. Sin embargo, en lugar de lanzarnos de lleno a aprovechar este boom, bajamos nuestra participación de mercado del 41,7% en 2008 al 28,5% en 2021. Solo dos empresas, SQM y Albemarle, gozan de derecho a producir litio. Otras decenas están ansiosas de sumarse, de paso pagando cientos de millones de dólares en impuestos y generando miles de empleos muy bien remunerados. La ley, no obstante, no lo permite. Un decreto de 1979, emitido en plena dictadura y con lógica de guerra fría, determinó que el litio, junto al torio y el uranio, es estratégico y no concesible, y su explotación requiere de la aprobación de la Comisión Chilena de Energía Nuclear.

Somos el único productor del mundo atado a esta rareza. Es hora de reconocer que la guerra fría terminó, derogar el Decreto Ley 2.886 de 1979, tratar el litio como cualquier otro mineral y colaborar así a la electrificación global, al tiempo que recaudamos miles de millones de dólares en impuestos.