El Mercurio: Columna de Pivotes: 5-S, un nuevo enfoque

El Mercurio, 30 de agosto de 2022


El 4-S tomaremos una decisión trascendental: definiremos el punto de partida desde donde retomar (o seguir evadiendo) ese estrecho pasillo que nos conduce al anhelado desarrollo y que, según Acemoglu y Robinson, sólo algunos países han logrado transitar con éxito. Pero tanto o más relevante que ese resultado, serán las decisiones que adoptaremos y las acciones que emprenderemos a partir del 5-S

Abundan razones para no descansar en que la política por sí sola trace una nueva ruta y nos conduzca con éxito por ella. En los últimos años ha fracasado una y otra vez en alcanzar los acuerdos y liderar los procesos necesarios para enfrentar el remezón del estallido, las brechas sociales profundizadas por la pandemia, el crecimiento económico que no sale de su letargo (y ahora con inflación), la confianza en las instituciones que no se recupera y la inseguridad que sigue golpeando a las personas. Por el bien de nuestro país, ojalá emerjan el 5-S liderazgos en el oficialismo y en las oposiciones que llenen con sentido y acuerdos el -a esta altura- manoseado concepto de nuevo pacto social.   

Pero tampoco se trata de que por las fallas de la política, sean sólo los independientes quienes ocupen los espacios institucionales para conducir los nuevos procesos. Ya fuimos testigos de cómo algunos de esos mundos revestidos de una supuesta pureza y motivación altruista, entraron a la Convención presentándose como la solución de todos los males para pronto sumarse a las mismas dinámicas que decían criticar. Es imperativo reivindicar el rol de los partidos políticos en un eventual nuevo proceso constitucional y en las instituciones permanentes de la democracia representativa, por supuesto que debidamente fortalecidos y con mayores espacios de participación ciudadana.

Las organizaciones de la sociedad civil, incluyendo emprendimientos, sí tienen un rol político esencial, especialmente a partir del 5-S. No sólo porque ofrecen capacidades, experiencias e innovaciones para enfrentar esos desafíos pendientes, sino que sobre todo porque son un contrapeso fundamental frente al riesgo que el Estado hegemonice el espacio público e instrumentalice la democracia representativa, lo que, como los autores referidos advierten, aumenta el riesgo de que devenga en un Leviatán autoritario, capturado por grupos de interés o bien populista.

¿Cómo entonces deben asumir ese rol? Por supuesto que colaborando en los procesos gestados desde la política, pero sin esa pretensión arrogante de reemplazarla. Su principal aporte, creemos, estará más bien en ofrecer múltiples espacios descentralizados de diálogo, experimentación y acción que contribuyan a romper algunas inercias que traemos. Como, por ejemplo, aquella que pone por delante los procesos e instrumentos como bienes en sí mismos, y de paso invisibiliza y suspende la contingencia, los dolores, los problemas y los desafíos concretos que marcan al Chile de hoy. La sociedad civil debe entonces contribuir a enfocar esos desafíos, para luego poner los procesos e instrumentos a su servicio.      

¿Implica ello abstenerse del debate constitucional? Todo lo contrario, poner el foco en lo urgente permite más bien que el debate sobre lo importante –y una nueva constitución vaya que lo es–  re-comience o continúe, pero, esta vez, conectando con esos problemas y desafíos. Así, la nueva Constitución podrá estar a la altura de su justa y relevante dimensión: como habilitadora -y no limitadora- de las soluciones más eficaces para enfrentar esos dolores y desafíos (sean políticas públicas, soluciones privadas o iniciativas público-privadas); y de paso, dejar de infantilizarla como una utopía en la que depositamos todos los deseos para que sean resueltos por la varita mágica estatal.

En Pivotes aportaremos con uno de esos espacios para poner ideas, capacidades y experiencias a disposición de un puñado de dolores y desafíos.  Nos proponemos poner el foco, entre otros, en las pérdidas de aprendizaje de niñas y niños vulnerables profundizadas por la pandemia, o en la gran oportunidad que estamos perdiendo por las crecientes trabas al desarrollo de la economía de recursos naturales derivada de su equivocada estigmatización. Una vez sacados de la sombra del debate, nos abocaremos a encontrar y validar soluciones innovadoras y preceptos constitucionales que las habiliten.

Enfocar es hacer que la imagen obtenida con una lente se produzca exactamente en el lugar adecuado para que se vea con nitidez. Nuestro llamado es a tomar distancia, recalcular la profundidad y a volver a enfocar esos dolores y desafíos que marcan el Chile de hoy. 

Joaquín Barañao

Elisa Cabezón

Angélica Cepeda

Bernardo Larraín

Rafael Palacios

Sebastian Rivas

Paula Streeter

Red Pivotes

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