SEÑOR DIRECTOR:

En una reciente columna publicada por La Tercera, la senadora y presidenta de la Comisión de Educación, Yasna Provoste, hace un llamado a reaccionar “ya” frente a la crisis educativa, a la que califica como un “terremoto educacional”.

Sin duda, tiene razón. Varios actores de la sociedad civil, academia y mundo político llevamos meses poniendo este tema en la agenda, haciendo un llamado a actuar de manera inmediata. De hecho, el Presidente Boric señaló desde México, en noviembre, que la recuperación de la educación pasaba a ser una prioridad en su gobierno. Sin embargo, acciones concretas desde esa fecha que reflejen la magnitud de esa priorización no se han visto.

La senadora Provoste señala que desde la Comisión de Educación se han establecido líneas y propuestas, y que han construido una voluntad política transversal de apoyar un plan de recuperación educativa. Una declaración que suena alentadora, pero las sesiones de la comisión durante los últimos meses no reflejan la urgencia y relevancia que señala.

Por poner algunos ejemplos: se han tratado en la comisión temas como aprobar el proyecto del día de la cantora chilena y del día del leonismo chileno. Recién hace una semana se puso en tabla -pero sin llegar a acuerdo- el proyecto de ley de reingreso educativo: el resto de las sesiones, la agenda de la comisión estaba en otras “urgencias” no urgentes.

Es hora de no solo compartir la angustia, la disposición a colaborar, las propuestas y el sentido de urgencia, sino que de pasar de las declaraciones y diagnósticos a la acción educativa concreta.