«Todos queríamos que este proceso Constitucional resultara lo mejor posible, pero es la propia Convención la que está transitando hacia un cierto suicidio»

El director de Colbún y CMPC no se arrepiente de haber votado Apruebo, pero admite preocupación por el contenido aprobado en la Convención. El empresario, que regresará a Chile a mediados de junio desde EE.UU., descarta que la solución al conflicto en la macrozona sur pase por la salida de las forestales, y advierte sobre señales contrarias a la inversión.

En Santa Bárbara, California, se encuentra desde agosto de 2021 Bernardo Larraín Matte, expresidente de la Sofofa, director y accionista de CMPC y Colbún, entre otras empresas. Viajó a Estados Unidos por un proyecto familiar, y si bien originalmente el plan era regresar a Chile en enero pasado, su permanencia se extendió y ahora tiene pensado retornar a nuestro país a mediados de Junio. «Inicialmente el proyecto eran seis meses, debla regresar en enero, pero mis niños están en un colegio acá y terminan las clases el 10 de junio. Como estaban tan bien integrados, decidimos quedarnos todo el año escolar», explica Larraín vía telemática.

Cuenta que en el último tiempo ha estado viajando con mayor frecuencia a Chile, todos los meses, «para estar participando más presencialmente en los directorios». Así lo hizo en febrero, también en marzo y ahora tiene contemplado venir a fines de abril.

En su última visita al país, en marzo, entre sus múltiples actividades agendó -de manera muy reservada- una reunión en Sótero Sanz 182, la sede de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC). Consultado al respecto, responde escueto. «Me junté con Juan (Sutil) para preguntarle cómo estaba Chile. Lo llamé y me invitó a tomar desayuno tempranito, como a las 7 de la mañana. Estuvimos conversando», menciona, y se apresura en desmentir que la intención de la cita haya sido «tantear terreno” como posible sucesor de Sutil al mando del principal gremio empresarial del país.

«Falta tiempo para eso, es más especulación; de hecho, nunca he hablado con nadie del tema, nadie me ha llamado. Estoy muy reactivado en la vicepresidencia de Colbún, entré el año pasado al directorio de CMPC. Estoy bien ocupado en eso y también armando este emprendimiento público que es Pivotes, un Laboratorio de Políticas Públicas. Estoy muy entusiasmado, motivado y dedicado a todo eso».

-Pero su regreso casi coincidirá con el término del periodo de Juan Sutil, cuyo mandato se extendió hasta Julio. ¿Está disponible para liderar la CPC?

«Yo encuentro que la CPC es una institución súper relevante y sobre todo en los tiempos que vienen va a seguir siendo muy importante. Por lo tanto, no me gusta cuando las personas dicen ‘yo no estoy disponible’, porque la verdad es que para cualquier empresario liderar la CPC es un honor, es un desafío súper motivante. Pero en mi caso particular, estoy muy abocado a reactivarme mucho en las empresas y armar esta pyme que es Pivotes. Con eso ya tengo 100% copada mi humilde capacidad».

-Pero no cierra la puerta …

«Básicamente estoy 100% abocado a los desafíos que mencioné. No he conversado el tema con nadie, nadie me ha llamado, son puras especulaciones».

-¿Qué le parecería una mujer al mando de la CPC?

«Hay liderazgos femeninos Interesantes en el empresariado chileno. Serla fantástico, una buena señal».

 

-¿Se necesitan nuevos liderazgos empresariales, dado el ciclo político del país?

Lo que si se requiere es que sean muchos más los empresarios, los directivos, los ejecutivos, los gerentes que se activen en lo público. Una de las cosas que he aprendido en Estados Unidos es que todo ejecutivo, todo gerente, todo emprendedor, todo empresario tiene un compromiso bastante fuerte por lo público. Participa en organizaciones empresariales, no solamente pagando las cuotas, sino que activamente en grupos de trabajo. Más que nuevos tipos de liderazgo, es más relevante que en Chile sean muchos más los liderazgos empresariales que participen en lo público y que no se limiten a pagar las cuotas del gremio y a designar cada dos o cuatro años a un presidente».

 

-¿Por qué acá el mundo empresarial se Inhibe? ¿Tiene miedo a exponerse, a opinar?

El famoso bajo perfil es una mala entendida, sobriedad y humildad. Está el temor a la exposición pública, que no hay duda de que uno se expone a recibir huevos de vuelta. Pero hay que estar disponible para ser criticado, escrutado, porque esta es una cancha donde muchos juegan en igualdad de condiciones, y el empresariado no puede pretender estar en un pedestal con privilegio respecto de otros actores. La naturaleza del empresario es tomar riesgos y también hay que tomar riesgos en lo público.

Los pilares que sustentan la actividad empresarial no se defienden solos, y si queremos que las empresas tengan oportunidades de crecimiento, parte del rol de un ejecutivo, de un directivo, debiera ser tener un rol activo en el debate público. Y eso no pasa por perder la sencillez o sobriedad del empresario chileno, que son atributos extremadamente positivos. Activación en el debate público no es sinónimo de ser grandilocuente, avasallador, estridente. El empresariado chileno puede mantener la sencillez y la austeridad y, al mismo tiempo, ser activo en lo público, porque es necesario para el ecosistema empresarial y para la sustentabilidad de las empresas».

 

-¿El empresariado ha estado activo en el proceso constituyente?

«Las instituciones representativas han estado activas. La CPC, la Sofofa, la Multigremial de Emprendedores. Esta semana el mundo agrícola se manifestó pacíficamente en la Convención. Hay activación, el punto es que debiera ser mucho más, no solamente las organizaciones representativas».

-¿Yes escuchado el mundo empresarial?

«Hay una cierta frustración de que ‘no nos escuchan’, y que si no nos escuchan, para qué activarse. Pero es un mal fundamento, porque el debate público se construye día a día, con impactos sistemáticos, marginales, sucesivos, consistentes. Es cierto que actualmente, donde hay mucha polarización, poca escucha y mucha estridencia, uno siente que no hay posibilidad de incidir, pero esa incidencia se hace todos los días. Y el mundo empresarial no puede marginarse por temor a exponerse a la crítica o por la frustración de que no se siente escuchado».

«No me arrepiento de haber votado Apruebo»

-Votó Apruebo para una nueva Constitución. ¿Le preocupa el nivel del debate y lo aprobado en el pleno de la Convención?

«Nos estamos jugando mucho en este proceso constitucional, algo demasiado serio, en un ambiente que se ve muy voluntarista y muchas veces frívolo. Todos queríamos que este proceso constitucional resultara lo mejor posible, pero es la propia Convención, y algunos grupos relevantes dentro de la Convención, la que está transitando hacia un cierto suicidio, que se reflejaría en un Rechazo o un Apruebo solo marginar. En ambos escenarios no estaríamos logrando el principal propósito que era legitimar un nuevo diseño institucional. Si uno saca a foto hoy, claramente eso desagraciadamente no ocurrió. Quedan algunos meses, pero obviamente el camino recorrido es un porcentaje relevante de todo el proceso, por lo tanto, veo con cierta pena y preocupación lo que ha ocurrido».

 

-¿Qué contenidos le Inquietan?

Que el legítimo deseo de descentralización no es sinónimo de un país que se transforma en un conjunto de entidades autónomas: que una salud gratuita de calidad no significa impedir que las personas puedan usar su propia cotización para ir a instituciones privadas; que cuidar el agua y enfrentar la emergencia climática no es sinónimo de arriesgar la actividad agrícola y minera; que mejorar las pensiones no es sinónimo de sistema de reparto ( … ). Si las consignas empiezan a chocar con el sentido común de las personas, es esperable que aumente la opción del Rechazo’.

 

-¿Está arrepentido de haber Aprobado?

No me arrepiento de haber votado Apruebo. De ninguna manera. Finalmente, el procesamiento de la crisis que estaba viviendo el país era necesario hacerlo institucionalmente a través de un acuerdo como este. Y el 80% de los chilenos consideró lo mismo. Los que votamos Apruebo, con mayor razón, porque confiamos en el proceso, somos los más llamados a escrutar, a criticar el proceso si es que consideramos que se está yendo por un camino distinto al que los chilenos esperaron. Nadie tiene que estar arrepentido de lo que hizo, como tampoco deben estar arrepentidos los que votaron Rechazo. Cuando hay dos opciones en un plebiscito, no hay nada más antidemocrático que deslegitimar una y solo legitimar la otra. Ojalá no ocurra en el plebiscito que viene, ambas opciones son absolutamente válidas».

-Si el plebiscito fuera hoy, ¿Rechazarla?

 Al proceso le falta camino, es prematuro. Hasta entonces, cada segundo y cada centímetro de espacio lo voy a dedicar un 100% a activar a las personas, a las organizaciones para que identifiquen aquello que era importante antes del proceso, que analicen lo que se está proponiendo, que evalúen la alternativa que se quedó en el camino y vean las implicancias. Eso va a permitir que lleguemos el 4 de septiembre a la urna con un voto responsable e informado».

 

-¿Está decepcionado del trabajo que está haciendo la Convención?

«Los números lo indican y la percepción que captura el sentimiento ciudadano muestra claramente que hay una cierta desilusión. No es relevante si yo estoy decepcionado, lo relevante es que las personas en general están viendo algo distinto de lo que esperaban”.

-¿Si gana el Rechazo serla un fracaso?

«Así como el 80% de los chilenos dijo Apruebo y el 55% dijo Presidente Boric, si los mismos chilenos deciden aprobar o rechazar, qué más legítimo. Si gana el Rechazo es probable que la demanda por una nueva Constitución siga presente y tendrá que verse cuál es el camino para hacer ese cambio».

-Y seguirá la Incertidumbre.

«Claro, pero la certeza de un mal texto constitucional que los chilenos no apoyan es peor que la incertidumbre».

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